El design thinking es un método creativo dirigido a satisfacer las necesidades de los clientes. Este método se basa en el proceso de trabajo que sigue un diseñador o un director de arte (dependiendo del tamaño de la organización en el que trabaje), ya que estos reciben la idea creativa del cliente, valoran los problemas y posibles soluciones y crean una pieza visual que respete las necesidades del cliente y que además se ajuste al presupuesto, el tiempo y las necesidades del propio mercado.

A raíz de la metodología de trabajo del diseñador, podemos extrapolarlo a cualquier proceso de trabajo que requiera valoración del problema e innovación en éste.