Youtube anuncia en su blog que el tiempo de visualización de los vídeos pesará más en el posicionamiento de los mismos.

“El algoritmo de sugerencia de vídeos da preferencia a aquellos cuya sesión de visualización total sea de mayor duración, en lugar de a los que reciben un mayor número de clics.” Es la frase que marca el camino para conseguir audiencia y que genera revuelo entre los creadores de contenido.

Considerar la duración y el tiempo de visualización de los vídeos como factor de calidad de los mismos parece en primera instancia lógico, pero ha dado lugar a que muchos canales aprovechen la circunstancia de forma egoísta. Esto se ha visto potenciado por el hecho de que los vídeos de más de 10 minutos permiten la inserción de un mayor número de anuncios y, por lo tanto, de unos mayores ingresos potenciales.

El “truco” está en hacer vídeos que pasen por poco los 10 minutos y, básicamente, meter relleno. Pewdiepie demostraba ayer su indignación dejando 3 minutos vacíos en el vídeo para alcanzar esa duración “mínima”, imitando irónicamente a Youtubers que dejan la cámara puesta mientras van al baño.

A grandes rasgos esta nueva modificación tiene dos consecuencias:

Muchos creadores de contenido deberán alargar su formato intentando mantener el nivel de calidad.
Los Youtubers que ya mantienen este formato y que, generalmente, invierten menos esfuerzo en sus vídeos se verán muy beneficiados

Hay debate abierto para creadores de contenido y sus subscriptores por la pregunta evidente ¿Es necesario que un vídeo sea largo para que se considere de calidad?

Evidentemente el tiempo de visualización es una medida a considerar, pero ¿Dónde quedó el “lo bueno, si breve, dos veces bueno”? Youtube, que era la novedad del formato audiovisual, está dando pasos en la dirección del contenido tradicional que se puede ver en la televisión .

¿Cuánta tolerancia tendrán los espectadores en Internet a este nuevo cambio?