La rentabilidad de las redes sociales ha sido cuestionada desde que las empresas han podido darle un uso comercial.

Su influencia en el comportamiento de los compradores es evidente, sin embargo es difícil valorar cuántas ventas generan. Hoy te planteo algunas formas sencillas de medir los resultados económicos.

La rentabilidad de las redes sociales ha sido cuestionada desde que las empresas han podido darle un uso comercial. Su influencia en el comportamiento de los compradores es evidente, sin embargo es difícil valorar cuántas ventas generan. Hoy te planteo algunas formas sencillas de medir los resultados económicos.

Usa una landing page específica

A día de hoy, en casi todas las empresas en internet, las conversiones se producen en una web. Obligar a los usuarios  a pasar por una página determinada para que consigan una oferta nos da información relevante sobre el proceso de compra.

Me explico: Preparamos una landing page y la publicamos en redes sociales (sin rutas alternativas de acceso). Podremos medir qué porcentaje del tráfico llega efectivamente de nuestros perfiles para convertir.

Crea códigos promocionales

Una forma segura de asegurar que una compra ha sido influida por las redes sociales es obligando al usuario que nos lo diga. Si el comprador tiene que utilizar un código que nosotros le facilitamos en redes sociales nos aseguramos de que, por lo menos, ha oído hablar de la oferta.

Limítate al modelo “Last click”

A la hora de valorar qué canal ha generado una venta existen diferentes modelos de atribución:

  • First click: El primer canal con el que interactuó el usuario es el responsable de la conversión
  • Lineal: Todos los canales tienen el mismo peso en la decisión
  • Last click: El canal que recibe el click antes de la conversión es el responsable de la misma.

Si bien cada modelo tiene sus particularidades, para simplificar, es recomendable usar el modelo Last Click. Esto nos permite tener una visión sencilla de cuántos seguidores se convierten en ventas a través de redes sociales.

Estos consejos no conforman un plan de medición completo. Las redes sociales tienen la particularidad de que influyen de una manera indirecta en el consumidor. El conjunto de la exposición al branding de la empresa, los contenidos propios y sus ofertas es lo que perciben los usuarios. Esto implica que siempre será difícil medir el ROI de este canal.

De todas formas en una pequeña empresa, donde no sobra el dinero, nos hace falta controlar cada euro invertido y esta es una forma de empezar.